Cómo tu ciclo menstrual afecta tu vida
Échale un vistazo a cómo funciona nuestro ciclo menstrual, más allá de nuestra biología. Un artículo para comprender nuestro ciclo y nuestras emociones
DESARROLLO PERSONALSALUD
Karla Gila
5/8/20245 min read


Hoy, en pleno siglo XXI, es bien sabido que el ser humano se rige todos los días por el ciclo circadiano. El cual determina nuestros cambios físicos, mentales y corporales durante las 24 horas del día. En qué momento tenemos más energía, máxima coordinación, velocidad, temperatura corporal, etc.
Sin embargo, algo sobre lo que tenemos un conocimiento muy superficial, y deberíamos tomar una mayor importancia (al menos las mujeres) es el ciclo infradiano menstrual.
Ciclo infradiano quiere decir que dura más de 24 horas, y aunque existen varios, para fines de este artículo nos enfocaremos en tu ciclo menstrual.
Es importante entender cómo cada fase de este influye en nuestras emociones, metabolismo, rendimiento físico y laboral, entre muchas otras áreas de nuestra vida. Y debido a su desconocimiento y falta de investigación en décadas pasadas, hemos sido tratadas condescendientemente incluso por nuestro mismo género. Hemos sido llamadas “locas”, “histéricas”, “melancólicas”, “depresivas”, “cambiantes”, “sensibles” y podría seguir con la lista.
Tener el conocimiento teórico y herramientas te permitirá identificar en qué etapa de tu ciclo te encuentras y cómo sacarle provecho a nuestra naturaleza para que nos ayude a vivir de forma más armónica, sencilla y en sintonía con nosotras mismas.
A pesar de que en esta vida moderna y tecnológica las mujeres nos hemos abierto el paso a muchas más oportunidades, la realidad es que vivimos en un mundo que está hecho para favorecer a los hombres. Y no, no te estoy hablando de una brecha salarial de género (la cual aún existe). Te estoy hablando del sistema lineal de productividad en torno al cual gira todo el mundo laboral, al menos en el occidente.
Piénsalo de esta forma: encuentras un trabajo que te dice que el horario laboral es de 8:00 o 9:00 a 17:00 o 18:00, si bien te va solo de lunes a viernes. En ese horario, tus jefes esperarán que siempre estés dando tu mejor desempeño, que sepas trabajar en equipo, entregues reportes, tengas una sonrisa, y te pongas la camiseta sin faltar un día. Sales del trabajo, y si no estás de home-office échale otra hora de tráfico a tu día. Llegas a tu casa, por supuesto cansada, pero no puedes tirarte en tu cama aún porque tal vez debas cocinar, limpiar, lavar tu ropa, cuidar de tus hijos o perrihijos, estudiar, hacer tareas o lo que tú quieras. Después cenas y te vas a dormir para terminar con un día más, y repetir al día siguiente.
Puede que esta descripción se parezca a tu día o no, pero muchas mujeres viven así. Bueno y ¿qué tiene que ver esto? Preguntarás.
La biología de los hombres funciona perfecto bajo estas condiciones siempre y cuando no haya un exceso de estrés. Al iniciar el día, en la mañana, los hombres tienen un pico de testosterona y cortisol, los cuales le dan la fuerza suficiente para ir a hacer su ejercicio y ser bastante efectivos en el trabajo. La testosterona disminuye y los estrógenos suben a medio día, esto los lleva a estar amenos para una comida de trabajo, juntas, o disfrutar con los compañeros. Por la tarde, la testosterona sigue bajando y los predispone para bajar su ritmo y prepararse para irse a descansar, y el día de mañana hacer lo mismo.
Su ciclo se repite diariamente casi sin ninguna variación química. Con nosotras, el tema se vuelve complicado, porque aún y cuando llevamos este ciclo circadiano, viene combinado con el menstrual, por lo cual nuestras ganas de socializar, dar nuestro máximo en el ejercicio, y el mejor desempeño en el trabajo no estará marcado por la hora, sino por el calendario.
A lo largo de nuestros 28-30 días del ciclo, somos un cóctel de hormonas que influyen drásticamente en nuestra vida. Te cuento que pasa en cada etapa:
Menstruación: El día que comienza el sangrando de tu menstruación es el día 1 de tu ciclo. Dura en promedio de 3-7 días. En estos días todas las hormonas están bajas, es muy normal que te sientas cansada e incluso triste y reflexiva por la caída de la serotonina. No nos apetece el mundo exterior, no somos tan productivas, tendemos a ser más intuitivas, reflexivas e introspectivas. Es el momento ideal para evaluar nuestra vida, pero no tomar decisiones. En esta fase, trata de ser más compasiva contigo, porque seguramente no serás lo que considerarías “tu mejor versión”. Tu cuerpo puede estar hinchado, pues se está depurando. Aprovecha para escribir, dibujar y conectar con esos cambios que deseas en tu vida.
Palabras clave: descansar, limpiar, eliminar y reflexionar.
Pre ovulación: Va desde que acaba el sangrado hasta el momento de la ovulación. Las hormonas comienzan a subir. Tenemos mayores picos de energía, estamos más motivadas con el ejercicio, tomar decisiones y acción en el trabajo, conectamos mejor con el mundo exterior. Buen momento para llamar a nuestras amigas, necesitamos dormir menos, en general somos más activas, sociales y productivas. Es ideal para juntas, pedir ese aumento, presentaciones importantes, carreras, y todo para lo que te habías preparado.
Ovulación: Es la etapa más corta. Dura uno o dos días. Este es el momento estrella del ciclo, ya que es cuando podría producirse un embarazo (lo estés buscando o no). Emocionalmente, estamos orientadas al placer y el disfrute. Nuestro cabello y piel brillan más que nunca y te sentirás la más sexy del condado. Nuestra alta serotonina y endorfinas generan un estado de entusiasmo y seguridad. Eres valiente, centrada, confiada, y tu capacidad cognitiva estará por los cielos. Un momento ideal para fiestas, hablar en público y contacto social.
Fase Lútea: Estamos terminando el ciclo, viene desde la liberación del óvulo hasta la fecundación o degradación. Los estrógenos disminuyen después de la ovulación y se produce la progesterona que nos trae una sensación de paz y serenidad. Aquí se genera una resistencia a la leptina, la cual es la hormona que nos hace sentir satisfechos después de comer, y a la insulina, así que si sientes más hambre de la normal, no te asustes, pero trata de no comer tantos azúcares, y comidas procesadas o refinadas, o de tomar alcohol para evitar los grandes picos de glucosa. Recuerda que tu cuerpo se está preparando para un posible embarazo y necesita provisiones. Al final del ciclo hay una caída drástica de estrógenos y progesterona que comúnmente nos llevará a sentirnos tristes, con mayor dificultad para dormir, menor resistencia, hinchazón y subir de peso, y con esto cerramos para iniciar otra vez.
Esto solo es un breve resumen de cómo vamos cambiando a lo largo del ciclo. Pero no lo es todo, existen libros que nos dicen cómo podemos aprender a gestionarlo con nuestra alimentación y hábitos.
Si quieres aprender más te dejo los siguientes libros:




