La Dieta Ideal
¿Existe una dieta perfecta que todas las mujeres debemos seguir? En este Blog que lo cuento
SALUDDESARROLLO PERSONAL
LN. Alejandra Zertuche
5/8/20243 min read
¿Sabías que en promedio una mujer pasa 10 años de su vida a dieta? Y no, no es una que disfruten, es un plan de alimentación restrictivo que limita su libertad de poder escoger sus alimentos, que tiene consecuencias negativas a la salud, como desbalances hormonales, amenorrea, caída del pelo, cambios de humor, entre otras.
Y esto, ¿por qué?, la respuesta es muy fácil, porque buscan el cuerpo y el peso “ideal”, un cuerpo con medidas impuestas por la sociedad, en el que la cintura debe de medir 60 centímetros y la cadera 90, que no puede tener estrías ni celulitis y que debe de estar siempre desinflamado y con el abdomen plano.
Pero una nutrióloga viene a decirte que eso no existe, que el peso ideal, es el peso en el que tengas mejor salud (física, mental y emocional), que tengas una buena relación con los alimentos, que no veas como un martirio el tener que salir a comer o a una fiesta, que puedas disfrutar tus alimentos favoritos, que te sientas con energía y buen humor, y sobre todo, que sea un peso que puedas sostener a largo plazo, con todas tus hormonas balanceadas, sin dolores de cabeza o hambre.
Una dieta restrictiva, lo que causa en tu cuerpo es que al no darle las calorías suficientes para cubrir su gasto energético basal (en reposo) entre en un periodo de estrés metabólico y trate de optimizar todos sus recursos para subsistir. En palabras más simples, utiliza tus reservas corporales (músculo) como energía, y esa poquita comida que le das, la almacena como grasa, porque está en modo de supervivencia y no sabe cuándo tendrá más. Esto lo que causa en tu cuerpo es que disminuyas tu porcentaje de masa muscular y aumente tu porcentaje de masa grasa, haciendo ver al cuerpo menos tonificado y menos compacto, lo que hace un círculo vicioso de decepción y ansiedad porque no se logró la meta, y se siga otro periodo de dieta restrictiva.
Durante mi formación como nutrióloga, me cuestioné siempre si alguien podría vivir comiendo pollo con arroz y verduras, y cenando ensalada con una lata de atún, que si alguien lo disfrutaba y que cómo le hacían para seguirla mucho tiempo. Conforme seguí estudiando y tuve pacientes reales, me di cuenta de que eso no era cierto, que a las personas no les gustaba el hecho de “estar a dieta”, porque no podían salir a comer o cenar, o disfrutar un postre a gusto, sin remordimiento.
Entonces, ¿cómo podemos mejorar nuestro estilo de vida, sin arriesgar nuestra salud, disfrutando y amando el proceso?
Lo primero es entender que el cambio a un estilo de vida saludable es un proceso no lineal, con altas y bajas, que toma tiempo y mucha paciencia.
Que lo mejor es ser constantes y no perfectos. Que hay días en los que te vas a ver inflamada. Que las estrías y la celulitis son algo normal que todas tenemos. Que es mejor tener un cuerpo sano que uno delgado. Que todos los cuerpos son diferentes y todos son hermosos. Que los alimentos son tus aliados y no tus enemigos. Que se puede comer saludable y a la vez delicioso. Que una hamburguesa no te va a hacer subir de peso y una ensalada no te va a hacer bajar. Que la vida es un balance y que puedes seguir comiendo tus alimentos favoritos y haciendo las actividades que te gustan. También, que el ejercicio no tiene que ser algo aburrido, sino algo que disfrutes y que no te cueste adecuar a tu rutina, y que 20 minutos de movimiento son mejor que nada. Que es bueno que vayas a fiestas. Que procures actividades que disfrutes. Que conectes contigo y te conozcas a ti misma.
Pero lo que más debes aprender y entender, es que eres perfecta, tal y como eres. Que debes amar a tu cuerpo por lo que te permite hacer, no por como luce. Y que lo más importante es que tú estés bien, que te sientas bien y que nadie te haga sentir lo contrario.
Vivir en armonía contigo, con la vida y con los alimentos, es algo que mereces y vale toda la pena.




